Videojuego Argentino e Historia, Entrevista a Mer Grazzini
Entrevista realizada a Mer Grazzini, productora creativa en el juego Storyteller, trabajo en Game Ever y en varios estudios chicos (Cuatro Assets, Late Snack, Kraken, El Faro...) fue cofundadora de Matajuegos, la primer cooperativa de trabajo en videojuegos del país. Escribe en Press Over desde sus inicios en 2017. Hace juegos desde 2014. Y da charlas en eventos al rededor del mundo
Leonardo Guggé:
Para empezar, me gustaría que me cuentes cómo ves vos el estado actual del desarrollo de videojuegos en Argentina. ¿Pensás que está en un buen momento? ¿Desde cuándo es el caso y cuáles creés que son las razones?
Mer Grazzini: Primero hago un disclaimer de que no soy analista ni nada que se le parezca; lo que te puedo contar es sólo el feeling de hablar con colegas y lo que me entero porque estoy en un medio jaja. Si querés investigar más por ese lado, quizás Juan Lomanto y las chicas de Women in Games (Valeria Colombo, por ej.) pueden tener data más precisa.
Hay dos variables que yo veo sobre el estado del desarrollo: uno es creativo, el otro es económico, y están en estados opuestos. Creativamente creo que estamos en un gran momento. Hay cada vez más devs y el acceso al aprendizaje está súper a mano entre internet y las universidades públicas que hay en el país (nada de eso existía cuando yo empecé). Hay una red de comunidades fuerte entre provincias, eventos y jams durante todo el año en todo el país. Hay una ola enorme de pibitos de veintipico haciendo unos proyectos increíbles y súper creativos.
Ahora bien, de mis amigos, soy de las pocas que llega a fin de mes. La mayoría se quedó sin laburo en algún momento entre 2024 y 2025 (yo incluida) y no todos consiguieron algo estable desde entonces; un par siguen sin laburo hoy. La movida de hacer laburitos para afuera en dólares/euros, de aplicar a becas o de laburar para pequeños clientes de acá fue lo que sostuvo a mi estudio durante 8 años, pero ya no es el caso. Estamos carísimos en dólares, así que laburar para afuera ya no es una solución, y poquísima gente está invirtiendo acá.
Y eso es la situación local, que además está inmersa en una situación global poco afortunada también: durante la pandemia nuestra industria creció muchísimo, pero pasado ese tiempo de mucha producción y mucho consumo, todo se achicó y muchos grandes capitales dejaron de invertir en juegos para pasar a la burbuja de la IA. Estos dos últimos años en GDC estaba LLENO de stands vendiendo falopa de IA, y los grandes publishers o inversores o motores ya no estaban despilfarrando guita como en años anteriores. Es un momento de recesión global, que nos agarra a nosotros en uno de los peores momentos del país.
No es muy alentadora la idea de trabajar para vivir de juegos hoy; se puso en "modo hard", digamos. Probablemente sea un buen momento para los pequeños proyectos: aquellos que tengan un buen pasar (laburando de otra cosa) y puedan dedicar los findes a hacer un proyecto breve pero creativo que se pueda vender barato, van a ser los que tengan éxito. Esto también es algo global: los tiempos, costos y tamaños de los proyectos se están achicando.
LG: Para mi investigación estoy tomando tres videojuegos internacionales como referentes: Detention de Taiwán, 1979 Revolution: Black Friday de Irán y Never Alone desarrollado por los Iñupiat (pueblo originario de Alaska). Tenerlos como referencia me parece importante para hablar de este tema ubicándonos en Argentina. ¿Los conocés o los jugaste? ¿Alguna opinión al respecto?
MG: ¡No jugué ninguno de esos juegos! Recién los acabo de googlear. Así a priori, siempre apoyé que se cuenten historias diversas con los videojuegos y no siempre la misma historia que transcurre en EE.UU. o en Japón. Ya sea de folklore local o de eventos históricos, ¡me parece súper bien!
Estoy justo por jugar el Berlín Apartment para escribir al respecto, ese también tiene temática histórica hasta donde sé.
LG: ¿Cómo sentís vos que es la relación que tiene el medio del videojuego acá en Argentina con su propia historia nacional? ¿Considerás que es un medio artístico que debería o podría tratar esos temas?
MG: Acá en Argentina creo que hubo un despertar de la cultura local hace relativamente poco. Hace varios años di una charla en la facultad de Dinamarca sobre "cómo el contexto sociopolítico afecta la forma en la que un pueblo hace cultura y cómo eso se refleja en sus videojuegos", tomando el caso de Argentina, claro. Por ese entonces no había todavía este boom de juegos locales. La cosa del barro propio estaba mucho más sutil, en cosas como el sentido del humor o el tipo de historias. Pero la movida esa de "mate carpincho" no era tan común.
Creo que pasaron varias cosas: por un lado, ya no estamos tratando de venderle al extranjero o laburando para afuera porque ya no conviene. Hay una explosión de juegos más locales exitosos en el mundo (Despelote, Venba), así que se ve con mejores ojos la idea de mostrarle al mundo nuestra cultura. Y además, entre universidades, medios periodísticos y políticas de estado, se les dio más visibilidad a los juegos argentinos a ojos de los mismos argentinos. Y aunque obviamente siempre saltan los mismos cipayos de siempre a odiar todo lo nacional y decir que acá no se hacen juegos buenos porque son todos sobre el mate, también hubo un despertar de nacionalismo (quizás el mundial tuvo que ver) que hizo que esos juegos con mates y carpinchos tengan un montón de hinchada. Así que surgieron muchos proyectos de argentinos para argentinos, celebrando nuestra nacionalidad, y están siendo bien recibidos.
Nosotros no tenemos una historia de relacionar a los juegos con nuestra propia historia nacional... obviamente hubo algunos, pero pocos. Creo también que otra punta de lanza fue Atuel, de mi cooperativa, Matajuegos. Ese juego no para de ganar premios al día de hoy por todo el mundo, y seguramente es de los que ayudó a fomentar que hablemos de nuestra propia historia.
Hoy en día hay un montón de juegos históricos en desarrollo, especialmente sobre la época de la revolución de mayo y algunos sobre Malvinas. Me parece que está buenísimo, porque nuestra historia es súper rica y hay un montón de cosas que se podrían adaptar.
Si querés me pongo en súper zurda-peroncha y te digo que es importante porque tenemos que conocer nuestra historia, nuestros héroes, porque si no sabemos más de quién fue Washington que San Martín, y también mostrarle al mundo quiénes somos y lo rica que es nuestra cultura. Y no hablamos del idioma, pero me parece FUNDAMENTAL que tengamos juegos que hablen de vos, que hablen como hablamos nosotros.
LG: Yo he de decir que tengo mis problemas con el "mate carpincho" porque siento que es muy reduccionista y cliché, pero es algo de cómo lo veo yo nomás. ¿Cómo se te ocurre que el lenguaje único del videojuego puede aportar a estas narrativas históricas?
MG: Jaja sí, totalmente jajajaj. Pero bueno, yo igual banco.
¿Te referís a la interactividad como lenguaje propio del medio...? Creo que ayuda a ponerte en los pies de otro, te involucrás con la historia de otra manera. Igual que en las películas históricas, te acordás de los hechos porque están vistos desde el punto de vista humano de UN personaje que SIENTE cosas. Los juegos creo que, de la misma manera, te ponen a vos en ese lugar.
LG: Vos realizaste pequeños aportes con algunos microjuegos que pude ver en Itch.io. ¿Qué podés decir sobre esos? Pienso por ejemplo en Huecos.
MG: Bueno, el primero que hice, Mil Ocho Diecitantos, fue un encargo del Museo Histórico Nacional justamente. Fuimos al museo e investigamos un montón sobre qué hechos históricos podíamos adaptar. Lo hicimos a pedido, pero iba muy en sintonía con lo que nos interesa. Después, Los Rostros Del Bosque es una historia inventada (es una ocupación policial ficticia en un pueblo patagónico ficticio), pero obviamente igual tiene una postura política, y nos hizo investigar un montón sobre la cultura mapuche para representarla adecuadamente; y cuando hicimos la traducción (creo que somos el único juego en lengua mapuche), recibimos asesoramiento de dos traductores de la comunidad.
Huecos fue para una jam sobre la importancia de la democracia. Quería hacer algo breve con impacto. Un poco todo surge de las limitaciones técnicas. Fue más transmitir un sentimiento que otra cosa. Los poemas ya los tenía (mi familia tiene los originales... no quiero entrar en detalles pero bueno, te imaginarás). No sé, hubo una búsqueda ahí de rescatar un pedacito de alguien que fue importante para gente que es importante para mí, y ya no está, por culpa de la dictadura. Dejar un legado, supongo, no sé.
LG: Eso del trabajo por encargo me recuerda al juego que encargó hacer la AFIP en 2008 creo: Perfil de riesgo: casos federales.
MG: ¡Ah ja ja, síii!
LG: En fin, por ahora estoy más que re bien con todo esto para cerrar por ahora. ¿Querés recomendar algunos juegos que sientas que puedan encajar en esto? Si te sirve, acá tengo anotada la charla que diste en Dinamarca (Ver Charla en YouTube).
MG: ¡Ufff, hoy estoy mal con los nombres jajaja! Pero eeehhhh Malvinas: La Última Carta, Zupay: Sombras de la independencia, Los Infernales...
Comentarios
Publicar un comentario